Arbitraje: una solución al alquilar
Arbitraje en el alquiler.
Muchas personas no alquilan sus pisos por temor a tener inconvenientes con el inquilino y/o por destrozos que puedan hacerse en la vivienda. Aunque en España la gente insiste tener un piso propio frente a tener uno alquilado, es mucho más asequible y menos complicado el proceso del alquiler. Además de que aquellas personas que tuvieron en su día un piso ahora deciden alquilarlo para poder amortizar los gastos de hipoteca, etc.

Ya hemos escuchado historia de inquilinos que no quiere dejar el piso aunque ya se haya vencido el plazo, o de propietarios que quieren que abandones o te obligan a ello con subidas de alquiler, etc. Pues para mediar en estas situaciones existe un método cada vez más popular: El arbitraje.
El Arbitraje es un método de resolución de conflictos que puedan producirse entre el inquilino y el propietario, al que cada vez más personas acuden.
Ventajas:
- No necesitas de un juez para intervenir.
- No deben presentarse personalmente las personas involucradas
- No necesitas la intervención de abogados
- Es un método más barato
- Cualquiera de las partes puede acogerse y sentirse protegido por este sistema.
Cómo funciona:
Cuando hay un conflicto de este tipo, cualquiera de las partes presenta la reclamación ante el árbitro, el cual después de las pruebas presentadas y del análisis de las mismas dicta un laudo, el cual tiene una validez de una sentencia.
Tanto si eres el inquilino como el propietario tienes derecho a acogerte a este régimen. Solo se tiene que adjuntar al contrato de alquiler, un documento del convenio arbitral, que tiene un precio de unos 40.00 euros, en cualquiera de las organizaciones que ofrecen este servicio.
No olvides: alquilar en donde se incluya un contrato sin prácticas abusivas ni misteriosas. Estar alerta a todo lo que veas que no tenga lógica y que puede perjudicarte sin razón y si es posible sugerir que se incluya el convenio arbitral.


